Alimentación con Insectos

Alimentación con Insectos

En menos de 50 años nos alimentaremos como los mesoamericanos.

Cada año la población global aumenta en millones y esto impone un gran estrés para los recursos naturales; más específicamente para aquellos que representan nuestra alimentación.

Hemos llegado a un punto global donde no podemos cultivar o producir suficiente para satisfacer las necesidades alimenticias de toda la población; pero los científicos proponen una solución para este problema tomada directamente de una practica mesoamericana, entomofagia.

Es cierto no solamente las culturas mesoamericanas y latinas practican la alimentación a base de insectos y en realidad es una practica que podemos encontrar en casi todo el mundo. Pero mientras que para nosotros en México esta practica es común, al plantearla frente a varias de las naciones europeas y la norteamericana el concepto parece ser monstruoso; aunque algunos han comenzado a adoptar la practica.

En porciones más pequeñas los insectos aportan el mismo valor de proteínas y nutricional que los cortes de carne animal; y a diferencia de ellos la cría de insectos requiere muchos menos recursos, agua, alimento, espacio; además tiene un impacto ambiental exponencialmente menor.

Así mismo a pesar que muchas personas imaginan el sabor de los insectos como algo desagradable o asqueroso, todo aquel que en algún momento hay consumido insectos puede atestiguar a que su sabor es en realidad bastante agradable y similar otros alimentos como tocino, chicharrón y manzanas.

Su sustentabilidad, rápido desarrollo, costo accesible, facilidad de crianza y bajo  impacto sobre el medio ambiente no solo lo vuelven un modelo económico para muchas naciones poco desarrolladas sino que también representa una fuente de alimento ideal que puede nutrir a cientos personas con una mayor eficiencia que el ganado.